Triste final de una madre luchadora: la hallaron muerta en su propia casa

Hija (Romina) y madre (Mirta), las protagonistas de una conmovedora historia

Alertados por el llamado de un familiar, Bomberos dio aviso a la Policía y acudieron al domicilio donde encontraron a la mujer sin vida, al menos desde hace dos días, en su lecho. Junto al cadáver dormía la joven, que padece una discapacidad intelectual

Hija (Romina) y madre (Mirta), las protagonistas de una conmovedora historia
Hija (Romina) y madre (Mirta), las protagonistas de una conmovedora historia

En nuestra edición del jueves 6 de agosto de 2015 dimos a conocer la historia de Mirta Pérez, una mujer de 55 años que peleaba “a capa y espada” para que su hija Romina Cremona, de 29 años y con una severa discapacidad intelectual, recibiera la contención especializada que necesitaba.

Pero en la madrugada de ayer, aproximadamente a la 1.30, se conoció que esa madre luchadora tuvo un triste final. Fue hallada sin vida en su propia casa y junto a su cuerpo se encontraba durmiendo la joven Romina.

Así lo detalló Gustavo Nicola, jefe del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Villa María, quien precisó a este matutino algunos detalles sobre el lamentable episodio.

En primer lugar comentó que, “alertados por el llamado de un familiar de la mujer fallecida, quien expresó que Mirta no respondía al teléfono desde hacía tres días, decidimos dirigirnos hacia su domicilio”.

“En el camino dimos aviso a la Policía. Al llegar al lugar los efectivos policiales ya se encontraban allí”, detalló.

Seguidamente contó que “al ingresar al departamento número 2, en 25 de Mayo al 39 (barrio Centro, al lado del edificio de EPEC), nos encontramos con una escena desgarradora”.

Bomberos y policías acudieron al lugar donde Mirta fue encontrada sin vida en la madrugada de ayer
Bomberos y policías acudieron al lugar donde Mirta fue encontrada sin vida en la madrugada de ayer

“El cuerpo de Mirta Pérez se encontraba apostado en su lecho y junto a ella estaba durmiendo Romina”, manifestó. Escalofriante.

Al mismo tiempo Nicola sostuvo que “por el estado que presentaba el cuerpo de Pérez su muerte se habría producido, al menos, hace dos días”.

“En el lugar había indicios de que la joven había estado caminando sobre los líquidos de putrefacción emanados por el cuerpo de su madre”, comentó.

Finalmente, el jefe del cuerpo bomberil local señaló que el cadáver de Pérez fue trasladado hacia la morgue judicial con el objetivo de realizar los estudios pertinentes para determinar el o los causantes del deceso”.

“Mientras tanto, en estado de shock emocional y con principios de desnutrición, Romina fue trasladada hacia una clínica privada de nuestra ciudad. Esa es la única información que podemos brindar, el resto le corresponde hacerlo a la Policía”, indicó.

Al respecto, cabe destacar que desde la Departamental San Martín de la fuerza policial provincial no se brindó ninguna información en relación a este caso.

 

El conmovedor relato de Mirta

A continuación repasamos algunos de los conceptos esgrimidos por Mirta, en la entrevista que le brindó a EL DIARIO meses atrás.

“Romina estuvo últimamente en una escuela-hogar con residencia en Alta Gracia, pero a raíz de sus crisis psiquiátricas que manifestaba a través de no dormir, agrediendo y agrediéndose, la dieron de baja (…) Me sugirieron internarla en el Hospital Neuropsiquiátrico León Morra. En primera instancia no la atendieron, pero luego la aceptaron por nueve días”.

Después de esa internación, desde ese centro de salud se indicó el regreso de Romina a su hogar.

Seguidamente, Mirta continuó relatando su historia. “Desde el 1 de marzo he tocado muchas puertas: las del PAMI (donde era beneficiaria), la Municipalidad, juzgados, la Defensoría Federal y varios despachos gubernamentales”.

Hasta le escribió una carta a la, por entonces, presidenta Cristina Fernández de Kirchner, comentándole acerca de la situación. Desde la Presidencia le contestaron que el caso fue remitido al Gobierno provincial, lugar desde donde nunca se brindó una solución y mucho menos una ayuda.

Romina se había quedado sin escuela y, a raíz de ello, Mirta debió renunciar a sus trabajos y abocarse a atender a su hija. Esa determinación afectó la economía familiar y la salud de la mamá.

En ese momento, Mirta había expresado: “No puedo trabajar y siempre lo hice. Soy responsable de la alimentación y atención de mi hija, además de enfrentar otros compromisos que había contraído”.

“Mi salud se resintió. Me duele estar así y lo que pido es que podamos tener calidad de vida”, sostuvo en aquel momento con lágrimas que invadieron sus ojos.

La mujer también había dicho: “Queremos vivir dignamente, casi no recibimos ayuda, el PAMI nos niega atenciones que deberían estar contempladas para este tipo de situaciones. No quisiera que mi hija termine en manos de un juez porque yo estoy viva aún y con ganas de luchar. Tengo sueños por cumplir como mujer y mamá”.

“Romina tiene potencial y puede seguir avanzando a pesar de sus limitaciones. Para eso necesita atención profesional en un lugar especial”, enfatizó.

En esa nota, el último deseo de Mirta había sido “que Romina pueda tener padrinos que la ayuden”.

El amor de una madre supera cualquier frontera. Si se dice que Mirta Pérez dio la vida por su hija no es ninguna exageración. Ahora, más que nunca, Romina necesitará ayuda para poder continuar adelante por el duro camino que la vida le planteó.

Federico Gazzoli

 

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