Un barrio aislado por el estado de sus calles

Los vecinos muestran la arteria Laura de Maciel, donde hay verdaderos criaderos de mosquitos

Los colectivos urbanos no pueden entrar, tampoco los camiones regadores. Es por el estado de las calles de Villa Albertina, lo que motivó las quejas de los vecinos que quedan aislados y sin respuestas

Los vecinos muestran la arteria Laura de Maciel, donde hay verdaderos criaderos de mosquitos
Los vecinos muestran la arteria Laura de Maciel, donde hay verdaderos criaderos de mosquitos

“Acá estoy, regando la calle”, dice Alba de Machado, una vecina de Villa Albertina que con una manguera trata de que el polvo de la calle no llene de tierra su casa, supliendo la tarea de los encargados de cumplir con ese servicio. “Entendemos a los regadores, porque se les rompen los camiones cada vez que entran. La única solución es que nos arreglen las calles”, agrega otro vecino, Rodolfo Taborda.

Ambos muestran la profundidad de los pozos que surcan la calle Laura de Maciel y Soldados Argentinos. Son las arterias que completan la manzana con las rutas 9 y 2.

Tampoco entran los coches de transporte urbano de pasajeros: “Ahí ve la garita abandonada. Para tomar el colectivo hay que ir a la ruta”, agregan.

A la hora de explicar el origen del problema, señalan que es alto el tránsito de los camiones.

“Estamos a la vuelta de la estación de servicio donde paran los camiones. Muchos, para evitar controles o para buscar sombra, transitan a diario por acá y te rompen todo”, indicaron.

El paso de los vehículos de gran porte lleva todo a su paso: rompen árboles, arrastran basura y dejan pozos profundos que, con las lluvias, se llenan de agua. Pese a que hace varios días que no cae un chaparrón, una de esas hondonadas sigue llena de líquido. Decenas de mosquitos dejan allí sus larvas: “Después dicen del dengue”, plantearon. “Además, vivimos matando alacranes y arañas”, agregaron.

Aseguran que hicieron reiterados reclamos a la Municipalidad, pero que hasta el momento, no fueron escuchados.

El pedido concreto, además de arreglar las calles, es colocar en el ingreso de Maciel y de Soldados Argentinos un limitador de altura para que no ingresen los camiones, dijeron.

Al recorrer el sector con EL DIARIO, otro de los vecinos entregó una nota firmada por 20 frentistas en la que invitan al intendente Martín Gill a recorrer las calles: “Si se queda empantanado o su auto se cae dentro de algún pozo, lo vamos a ayudar. O si viene a la noche y hay una cortina de humo que le cuesta respirar, es que proviene del basural de Unzueta, en cercanías de la Fábrica Militar. No tenga miedo, nosotros lo venimos respirando hace mucho”, escribieron.

Aseguran que no saben a quién recurrir porque hicieron reclamos a todas las áreas de la Municipalidad, todavía sin respuestas.

Los pozos de la calle Soldados Argentinos hacen que no puedan ingresar ni los colectivos ni el camión regador
Los pozos de la calle Soldados Argentinos hacen que no puedan ingresar ni los colectivos ni el camión regador

Barrancas del Río: Eterno reclamo por la avenida Savio

Los vecinos del barrio Barrancas del Río también acudieron a EL DIARIO para hacer conocer su malestar por la intransitabilidad de la avenida Savio.

Si bien la Municipalidad había iniciado con fondos que le correspondían a Villa María por la Tasa Vial las reparaciones en un tramo de esa arteria, falta mucho para volverla en toda su extensión mínimamente transitable.

Los arreglos se están realizando desde el comienzo de la calle, en el cruce con el bulevar Sarmiento, hasta la altura de la fábrica de Chiantore.

El resto del tramo, hacia la Fábrica Militar, sigue sembrado de pozos que obligan a los conductores a realizar maniobras peligrosas para esquivarlos, motivando no pocos accidentes.

“Pagamos impuestos como el resto de la ciudad y nos merecemos, mínimamente, una calle transitable para llegar a nuestros hogares”, plantearon.

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