Veinte familias llevan más de dos años con luz de obra

Los vecinos llevan de esta forma luz a sus casas, pero el medidor “madre” se desconecta permanentemente

Están todas las viviendas conectadas precariamente a un solo medidor, por lo que permanentemente se les corta la luz. Además, es un peligro inminente

Los vecinos llevan de esta forma luz a sus casas, pero el medidor “madre” se desconecta permanentemente
Los vecinos llevan de esta forma luz a sus casas, pero el medidor “madre” se desconecta permanentemente

En el barrio Evita más de 20 familias tienen sus viviendas conectadas a un mismo medidor con “luz de obra” desde hace dos años.

La precarización del servicio no queda sólo ahí, sino que se transforma en un peligro latente por la forma en están hechas las conexiones.

La situación la padecen en la calle ARA 17 de octubre. Hasta allí fue este medio para dialogar con el vecino David Guardia, quien contó que “se hicieron muchos reclamos, a EPEC, a la Municipalidad, pagué la bajada y todo pero vinieron a ver y me dijeron de EPEC que no me lo van a conectar hasta que el municipio no haga la infraestructura necesaria”.

El frentista contó que son los propios vecinos los que tienen que conectar el cable que se desprende del único medidor que abastece a todas las viviendas, con todo el riesgo que eso implica. “Se corta la luz permanentemente. Hoy amanecimos con la luz cortada, toda la heladera desconectada de vuelta, los alimentos que no te sirven”, resaltó.

En el momento en que estaba este medio recorriendo el lugar, una cuadrilla de EPEC llegaba para restablecer el precario servicio. Al respecto, Guardia dijo que “ellos vienen a veces, conectan el cable y se van, pero la última vez no quisieron conectarlo porque dijeron que era un peligro; acá hay chicos permanentemente dando vueltas”.

Según el vecino, los cortes se dan porque “hay tanto consumo que si vas a la noche a ver el alambre que agarra el cable, vas a ver que está al rojo vivo, que se derrite. Y el cable se corta, hace contacto con la tierra, en el suelo, hace chispas, y si llovió, y queda agua, empieza a hacer unos chispazos tremendos”, describió mientras se observaba en el lugar a varios niños jugando o andando en bicicleta, lo que hace más preocupante el problema.

Guardia explicó que a raíz de eso, “en nuestras casas no podemos conectar las cosas; hay gente que tiene que trabajar y no puede conectar las máquinas, acá sólo tenemos el agua y las cloacas, nada más, ni siquiera gas”, y pensó en un futuro cercano al plantear: “En el invierno, ¿cómo vamos a calentar las casas? No tenemos gas para conectar los calefactores, entonces tenemos que poner algo eléctrico y tampoco podemos hacer eso en estas condiciones”.

El vecino reiteró que “fui al municipio muchas veces, ellos me mandan al MuniCerca, después me dijeron ‘hace apenas dos meses que están’, pero yo hace años que estoy viviendo así”. “Estamos esperando una solución, alguien al menos tiene que venir a ver cómo estamos, tienen que darnos una solución, pero no aparece nadie”, se quejó.

“El municipio ahora está haciendo bacheo en el centro, las prioridades son las cosas que se ven, pero nosotros no podemos estar viviendo así”, manifestó, y acotó que hay familias que han hechos los pilares de luz, pero se los han robado.

“Te sobra comida del mediodía y no te sirve más para la noche porque la heladera se te corta varias veces”, cerró.

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